EU imputa a Raúl Castro por la muerte de cuatro aviadores en 1996
El Departamento de Justicia de Estados Unidos anunció este miércoles la imputación formal del expresidente cubano Raúl Castro por los delitos de homicidio, conspiración para matar a ciudadanos estadounidenses y destrucción de aeronaves. Los cargos se relacionan con la muerte de cuatro aviadores de la organización humanitaria Hermanos al Rescate, ocurrida el 24 de febrero de 1996 en aguas internacionales.
Las víctimas fueron identificadas como Carlos Costa, Armando Alejandro Jr., Mario de la Peña y Pablo Morales, cuatro civiles que realizaban misiones humanitarias para asistir a personas que intentaban salir de Cuba. Ese día, dos aviones civiles operados por la organización fueron derribados por aviones militares cubanos, en uno de los episodios más tensos entre ambos países durante la era post Guerra Fría.
Todd Blanche, fiscal general interino de Estados Unidos, encabezó el anuncio desde la Torre de la Libertad en Miami, un sitio con profundo simbolismo para la comunidad cubanoamericana. "Estados Unidos y el presidente Donald Trump no olvida y no olvidará a sus ciudadanos", afirmó durante la conferencia de prensa. La acusación fue dictada por un gran jurado en el Distrito Sur de Florida el pasado 23 de abril de 2026, aunque fue hecha pública este 20 de mayo.
Junto a Raúl Castro, la acusación incluye a otras cinco personas: Lorenzo Alberto Pérez Pérez, Emilio José Palacio Blanco, José Fidel Gual Barzaga, Raúl Simanca Cárdenas y Luis Raúl González-Pardo Rodríguez. Según los registros judiciales, durante la década de los noventa, inteligencia cubana se infiltró en la organización Hermanos al Rescate y proporcionó detalles operativos al régimen. En las semanas previas al ataque, pilotos militares cubanos realizaron ejercicios de entrenamiento específicamente diseñados para detectar e interceptar aeronaves civiles pequeñas.
"Durante 30 años, las familias de estos hombres han esperado. La comunidad de Miami ha esperado. Nuestro país ha esperado. Hoy damos un paso hacia la rendición de cuentas", declaró Jason A. Reding Quiñones, fiscal federal del Distrito Sur de Florida. Los cargos señalan a Castro en su rol de entonces ministro de las Fuerzas Armadas de Cuba como quien ordenó el derribo de las dos avionetas en las que viajaban tres ciudadanos cubano-estadounidenses y un cubano residente legal en Estados Unidos.
De ser declarado culpable, Raúl Castro podría enfrentar la pena de muerte o cadena perpetua por los cargos de homicidio y conspiración para matar a ciudadanos estadounidenses, además de hasta cinco años adicionales por la destrucción de cada una de las aeronaves. Raúl Castro fungió como ministro de Defensa de Cuba antes de asumir la presidencia en 2008 tras la enfermedad de su hermano Fidel, quien falleció en 2016. Raúl Castro renunció a la presidencia en 2018, aunque se mantiene como figura influyente en la política cubana.
El caso representa uno de los actos jurídicos más significativos emprendidos por el gobierno estadounidense contra un exjefe de Estado cubano. Dado que Castro reside en Cuba y no existe tratado de extradición entre ambos países, el proceso enfrenta desafíos prácticos para concretarse, aunque su valor simbólico y político es considerable para la comunidad cubanoamericana en Florida. El seguimiento de esta causa penal promete mantenerse como un tema central en las relaciones entre Washington y La Habana durante los próximos meses.



