Papa León XIV: María es modelo de la Iglesia y mujer icono del Misterio
El Papa León XIV dedicó su catequesis de este miércoles 13 de mayo a la Virgen María como modelo de la Iglesia, durante la Audiencia General celebrada en el Vaticano. El Pontífice continuó así su ciclo de reflexiones sobre los documentos del Concilio Vaticano II, enfocándose en el capítulo VIII de la Constitución dogmática Lumen Gentium, que presenta a María como miembro excelentísimo y ejemplar de la comunidad eclesial en la fe y en la caridad.
Al abrir su reflexión, el Obispo de Roma citó el numeral 53 de la Lumen Gentium, donde María es proclamada tipo y ejemplar acabadísimo de la Iglesia. León XIV subrayó que en ella, quien bajo la acción del Espíritu Santo acogió y generó al Hijo de Dios hecho carne, se puede reconocer al mismo tiempo el modelo, el miembro excelente y la madre de toda la comunidad eclesial.
El Papa desarrolló esta idea señalando que María, al dejarse moldear por la obra de la Gracia y acoger el don del Altísimo con fe y amor virginal, representa el modelo perfecto de lo que toda la Iglesia está llamada a ser: criatura de la Palabra del Señor y madre de los hijos de Dios. En ese sentido, la definió como la creyente por antonomasia, aquella que ofrece la forma perfecta de apertura incondicional al misterio divino.
Uno de los momentos más destacados de la catequesis fue cuando León XIV presentó a María como la mujer icono del Misterio. Explicó que el término mujer evidencia la concreción histórica de esa joven hija de Israel llamada a convertirse en madre del Mesías, mientras que la expresión icono subraya el doble movimiento de descenso y ascenso que se cumple en ella: la elección gratuita de Dios y el libre consentimiento de la fe. María es así, según sus palabras, el icono del diseño divino de salvación revelado en plenitud en Jesucristo.
El Pontífice también abordó la enseñanza del Concilio sobre el lugar de María en la obra de la Redención, aclarando que el único Mediador de salvación es Jesucristo y que su Madre Santísima no oscurece ni disminuye en modo alguno esa mediación única, sino que sirve para demostrar su poder, según recoge la Lumen Gentium en su numeral 60. Al mismo tiempo, recordó que la Santísima Virgen cooperó de manera enteramente singular a la obra del Salvador con obediencia, fe, esperanza y ardiente caridad, razón por la cual es madre en el orden de la gracia.
Para el Papa León XIV, en la Virgen María se refleja también el propio misterio de la Iglesia. En ella, dijo, el pueblo de Dios encuentra representado su origen, su modelo y su patria. La Iglesia contempla en la Madre del Señor no solo el modelo de la fe virginal, la caridad materna y la alianza esponsal, sino también su propio arquetipo, la figura ideal de lo que está llamada a ser.
La catequesis cerró con una invitación del Santo Padre a dejarse guiar por las reflexiones sobre la Virgen María recogidas en la Lumen Gentium, para aprender a amar a la Iglesia y a servir en ella al cumplimiento del Reino de Dios que, en sus palabras, está por venir y se realizará plenamente en la gloria. El ciclo de audiencias sobre los documentos del Concilio Vaticano II continuará en las próximas semanas.



