2,500 corredores apoyan a niños con cáncer en Tijuana
Tijuana vivió este domingo 17 de mayo una jornada deportiva cargada de solidaridad. Alrededor de 2 mil 500 corredores tomaron las calles de la ciudad para participar en el Medio Maratón de la Fundación Castro-Limón, una carrera benéfica cuyo propósito es recaudar apoyo para niñas y niños que enfrentan un diagnóstico de cáncer.
El recorrido tuvo un simbolismo especial desde su punto de partida: las y los atletas comenzaron la carrera en el Centro Oncológico Pediátrico de Tijuana, justo donde se atienden los pequeños pacientes que inspiran cada kilómetro. La meta fue el Estadio Caliente, donde familias, amistades y espectadores esperaban para celebrar el cruce de cada participante.
Entre los miles de corredores hubo historias que emocionaron. Guadalupe vivió este domingo su primer medio maratón y compartió que alcanzar la meta fue un logro que no olvidará. Meses de preparación y entrenamiento constante hicieron posible que enfrentara el desafío con éxito, y cruzar la línea final le dejó una satisfacción que va más allá del deporte.
Sebastián también fue uno de los protagonistas del día. Reconoció que completar la carrera no fue sencillo, pero aseguró que el esfuerzo físico quedó en segundo plano frente al motivo que lo llevó a inscribirse. Al cruzar la meta expresó con convicción: No hay nada en la vida más bonito que ayudar a la gente.
Uno de los momentos más destacados de la jornada fue la participación de Vicente Antonio, de 74 años, quien suma ya 109 medios maratones completados a lo largo de su vida. Para él, la empatía es el motor que lo mantiene activo y lo impulsa a seguir presentándose en carreras como esta, donde el bien que se hace trasciende el cronómetro.
El Medio Maratón de la Fundación Castro-Limón se consolida edición tras edición como uno de los eventos deportivos con mayor impacto social en Baja California. Cada corredor que acepta el reto contribuye directamente al bienestar de niñas y niños que atraviesan uno de los momentos más difíciles de su vida, demostrando que el deporte y la solidaridad pueden ir siempre de la mano.



