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Julieta Ramírez defiende soberanía y cuestiona caso Chihuahua en el Senado

La senadora Julieta Ramírez tomó la tribuna de la Comisión Permanente con un discurso contundente en el que defendió el Estado de Derecho frente a lo que calificó como intromisión extranjera, al tiempo que cuestionó la postura de la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos, ante las investigaciones por presuntas violaciones a la Constitución.

Desde el inicio de su intervención, Ramírez fue directa: afirmó que defender el Estado de Derecho implica tanto exigir que ninguna autoridad vulnere la ley amparada en el poder o el fuero, como rechazar con la misma firmeza cualquier injerencia extranjera en los asuntos internos de México. Para la legisladora, ambas cosas son inseparables y no admiten doble rasero.

Uno de los puntos centrales de su discurso fue el descubrimiento de agentes de la CIA operando en el estado de Chihuahua sin autorización constitucional ni conocimiento del gobierno federal. Ramírez señaló como paradójico que, en ese contexto de exigencia de respeto a la soberanía nacional, se haya solicitado simultáneamente la extradición de otro gobernador, en referencia al caso de Rubén Rocha Moya, mandatario de Sinaloa. También cuestionó la violación a la confidencialidad obligatoria de los procesos de extradición, advirtiendo que la exposición mediática puede sesgar a las autoridades y contaminar el debido proceso.

La senadora destacó que nunca antes en la historia reciente del país se había solicitado la detención preventiva con fines de extradición de una autoridad en funciones, ni se había presionado de esa manera sin que se presentaran las pruebas que exige el tratado de extradición entre México y Estados Unidos. A ello sumó su crítica a lo que describió como una intensa campaña de linchamiento mediático impulsada paralelamente al proceso legal, en lugar de proteger la integridad del procedimiento.

En contraste con la actitud del gobernador de Sinaloa y el alcalde de Culiacán, quienes solicitaron licencia para facilitar las investigaciones, Ramírez subrayó que la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos, se ha negado a comparecer ante el Senado pese a la invitación formal de esa instancia legislativa. La senadora fue categórica al afirmar que Campos violó la Constitución y las leyes del país de forma constante, permanente y sistemática al permitir la operación de agentes extranjeros en su entidad.

Ramírez también apuntó contra la senadora Lilly Téllez, a quien acusó de ausentarse del Senado para viajar a Washington a criticar al gobierno de México y a los propios mexicanos, mientras que desde la oposición se insiste en exigir la presencia del senador Inzunza. Para la legisladora, esta diferencia de criterios refleja la hipocresía que, en su opinión, caracteriza a ciertos actores políticos. Recordó además el caso Odebrecht y la condena contra el exsecretario de Seguridad Pública federal Genaro García Luna como episodios que nunca fueron condenados con la misma energía por quienes hoy exigen justicia.

Al cierre de su intervención, Ramírez advirtió que la injerencia política de quienes se asumen árbitros del mundo siempre se disfraza de combate a la corrupción, al terrorismo o al crimen organizado, dejando abierto el debate sobre los límites entre la cooperación internacional y la soberanía nacional. El tema seguirá siendo uno de los ejes del debate legislativo en las próximas sesiones de la Comisión Permanente.