Sheinbaum firma decreto y entrega 239 hectáreas al pueblo yaqui
La presidenta Claudia Sheinbaum firmó este miércoles un nuevo decreto en San Ignacio Río Muerto, Sonora, mediante el cual se restituyen 239 hectáreas de tierras al pueblo yaqui, una de las comunidades indígenas con mayor historia de despojo y represión en la historia de México. El acto se realizó frente a integrantes de las ocho comunidades tradicionales que conforman la nación yaqui, quienes fueron testigos directos de este nuevo paso en el proceso de reconocimiento de sus derechos territoriales.
Con esta entrega, el total de tierras restituidas al pueblo yaqui asciende a 45 mil 794 hectáreas en un período de siete años, sumadas a través de diferentes acciones de gobierno enmarcadas dentro del Plan de Justicia Yaqui, programa puesto en marcha desde 2021 durante la administración del expresidente Andrés Manuel López Obrador. La actual mandataria federal dio así continuidad a dicha política pública, reafirmando el compromiso del gobierno federal con los pueblos originarios del país.
El Plan de Justicia para el pueblo yaqui surge como respuesta a siglos de agravios históricos que incluyen despojos masivos de tierras, represión militar y políticas de exterminio que alcanzaron su punto más cruento durante el porfiriato, cuando miles de yaquis fueron deportados a trabajar en condiciones de esclavitud a las haciendas henequeneras de Yucatán. La restitución territorial forma parte de un conjunto de acciones que también contemplan acceso a agua, infraestructura, salud y reconocimiento cultural para esta comunidad de la región sur de Sonora.
La nación yaqui, cuyo territorio ancestral se ubica a lo largo del río Yaqui en el sur del estado de Sonora, ha mantenido durante décadas una resistencia activa para defender sus derechos sobre la tierra y el agua. Organizaciones indígenas y defensores de derechos humanos han señalado que, si bien los decretos de restitución representan avances significativos, aún persisten pendientes en materia de acceso pleno al agua del río Yaqui y en la regularización jurídica de sus territorios. La firma de este nuevo decreto en San Ignacio Río Muerto renueva las expectativas de la comunidad frente a un gobierno que, al menos en el discurso y en los hechos recientes, mantiene abierto el diálogo con los pueblos originarios.



